
El papel de la mujer en la ingeniería
La Women’s Engineering Society proclamó, en el año 2014, el día 23 de junio como el Día Internacional de la Mujer en la Ingeniería.
Hoy, nos sumamos a esta celebración tan especial poniendo en valor la aportación y el trabajo de cuatro de nuestras compañeras que, siendo ingenieras, ocupan puestos directivos y de relevancia dentro de nuestra Ingeniería y Consultoría para la Innovación.
Desde el año 2014, cada 23 de junio se celebra el Día Internacional de la Mujer en la Ingeniería. Se trata de una cita señalada en el calendario por la Women’s Engineering Society con el objetivo de destacar el papel de las mujeres ingenieras de diferentes especialidades.
La ingeniería, y por ende la vocación de innovar, es esencial para el desarrollo sostenible de la sociedad moderna. En un mundo desarrollado en el que las nuevas tecnologías están adquiriendo un protagonismo mayúsculo, la labor de los ingenieros e ingenieras para su implementación es fundamental de cara a mantener y mejorar la calidad de vida de nuestra sociedad.
A pesar del valor reconocido de este disciplina, se trata de un sector que ha contado tradicionalmente con una mayor presencia masculina. No obstante, esta situación ha ido cambiando a lo largo de los últimos años de manera que, según datos de Eurostat para el año 2020, un 49,5% de las personas que se dedican a la ingeniería y ciencia en España son mujeres, dato que supone un incremento de 4,5 puntos desde 2010, cuando se situaba en el 45%. Además, esta proporción de mujeres científicas e ingenieras sitúa a nuestro país por encima de la media de la Unión Europea (41%), aunque países como Portugal, Lituania y Dinamarca, se sitúan aún por delante de nosotros con un 52% de ingenieras y científicas incorporadas al mundo laboral.
Nosotros, como Ingeniería y Consultoría de la Innovación especializada en el sector agroalimentario, contamos con cuatro ingenieras en puestos relevantes de nuestra empresa. No solo en ambos departamentos, sino también en puestos corporativos clave para el correcto funcionamiento de nuestra estructura general.
Ingenieras artica+i con puestos de responsabilidad
La ingeniería, en distintas especialidades, es el área formativa más extendida entre nuestro equipo. Más del 70% de nuestra plantilla son ingenieros, predominantemente agrónomos, con presencia en ambos departamentos: Ingeniería y Consultoría para la Innovación.
Si ponemos el foco en puestos directivos y de responsabilidad dentro de nuestra organización, son cuatro las compañeras ingenieras que desarrollan su carrera profesional en artica+i gestionando equipos clave.
Se trata de Encarnación de los Reyes, directora de Servicios Corporativos, Elena Abad, directora Consultoría para la Innovación, Nuria López, coordinadora de Oficina Técnica de Ingeniería y Coral Gutiérrez del Anillo, jefa de Área de Proyectos Nacionales y Fiscalidad, del Departamento de Consultoría para la Innovación.
Y es que en artica+i apostamos principalmente por el talento, pero también por la igualdad de oportunidades para todos. Es por ello que en nuestra empresa “cada vez hay más mujeres, muy preparadas, que van adquiriendo una posición más consolidada, tanto a nivel gerencial como técnico”, tal como afirma Encarnación de los Reyes.
Y es que, aunque “las mujeres cada vez tienen una posición más sólida en un sector tradicionalmente masculino”, tal como afirma Elena Abad, hay que continuar trabajando para “normalizar la presencia femenina y poner en valor la contribución de las mujeres en la Ingeniería”, según Nuria López.
El futuro está en las aulas
Aunque el número de mujeres matriculadas y graduadas en las universidades españolas supera al de los hombres, su presencia en las titulaciones STEM (Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) es notablemente inferior.
De hecho, solo el 29,5% de los jóvenes españoles matriculados en carreras de Ingeniería, Industria y Construcción son mujeres. Así lo refleja el último informe «Igualdad en cifras” publicado por el Ministerio de Educación.
Sin duda, debido al papel principal que están tomando la nuevas tecnologías, nos encontramos ante un escenario en el que las carreras científicas y tecnológicas serán los empleos del futuro. Por ello, es imprescindible reducir la brecha de género existente y “esta vocación debe fomentarse desde la base de la educación”, tal como apunta Coral Gutiérrez del Anillo.




