
La ingeniería alimentaria multiplica el valor de las materias primas
La optimización del procesamiento y conservación de materias primas está estrechamente relacionada con la ingeniería alimentaria. En este sentido, la ingeniería permite diseñar y optimizar los procesos de producción para maximizar la eficiencia y la productividad de las industrias, todo ello sin perder de vista la sostenibilidad y eficiencia energética.
La ingeniería juega un papel fundamental en la industria alimentaria ya que mejora la eficiencia, asegura la calidad y seguridad de los productos, impulsa la innovación, promueve la sostenibilidad y garantiza el cumplimiento normativo. Esto no solo beneficia a los productores y consumidores, sino que también contribuye al desarrollo de una industria alimentaria más avanzada, responsable y comprometida con la sociedad.
Si ponemos el foco en el procesamiento y conservación de materias primas, esta disciplina se vuelve aún más necesaria en la medida en que contribuye a una mejora significativa de la producción, calidad, seguridad y vida útil de los alimentos.
En este sentido, la ingeniería permite diseñar y optimizar procesos de producción para maximizar la eficiencia y la productividad. Esto incluye la automatización de líneas de producción, lo que reduce el tiempo y los costes de producción. Además, a través de sistemas de control y herramientas digitales, se asegura que las materias primas cumplan con los estándares de calidad desde su recepción hasta su procesamiento final.
Además, las nuevas tecnologías digitales han contribuido a la implementación de sistemas de trazabilidad que aseguran el seguimiento de las materias primas a lo largo de toda la cadena de suministro, desde su origen hasta el producto final. Esto es crucial para la seguridad alimentaria y la gestión de stocks en casos de contaminación.
Procesamiento y conservación de alimentos
La conservación de los alimentos y materias primas es de especial importancia en la ingeniería alimentaria. Desde su almacenamiento, hasta su posterior transporte y distribución, son momentos especialmente delicados en los que la ingeniería interviene desarrollando soluciones que preserven la calidad de las materias primas y reduciendo pérdidas. Todo ello, claro, sin perder de vista la eficiencia energética
Mediante tecnologías de conservación como la refrigeración, congelación y envasado al vacío, se prolonga la vida útil de las materias primas y se mantiene su frescura y calidad. Además, a estas técnicas se le unes algunos métodos industriales de conservación como son:
- Pasteurización y Esterilización: técnicas térmicas que eliminan microorganismos patógenos, prolongando la vida útil de los alimentos.
- Ultrasonidos y Altas Presiones: métodos no térmicos que preservan la calidad nutricional y sensorial de los alimentos mientras eliminan patógenos.
- Secado y Liofilización: proceso por el que se elimina el agua de los alimentos para prevenir el crecimiento microbiano y las reacciones químicas que causan deterioro.
En lo que a conservación de alimentos se refiere, las nuevas tecnologías digitales juegan un papel fundamental. En este sentido, durante las últimas décadas se ha desarrollado el envasado inteligente, incluyendo desarrollos tecnológicos en los propios materiales de envasado que contribuyen a extender la vida útil del producto al actuar como barreras contra el oxígeno, la humedad o la luz. Otro ejemplo de ello, son los Envases Activos, que incorporan agentes antimicrobianos o antioxidantes en los envases para mejorar la conservación de los alimentos; o envases inteligentes que monitorean la frescura y calidad de los alimentos, proporcionando información sobre su estado y conservación.
Otro desarrollo de especial interés para el procesamiento de materias primas es el sistema de Envasado en Atmósfera Modificada, por medio del cual se sustituye el aire en el envase con gases específicos (como CO2, N2, O2) para prolongar la frescura y vida del producto. De igual manera, el Control de Atmósferas se aplica en la fase de almacenamiento en almacenes y cámaras frigoríficas para mantener la calidad de los alimentos, especialmente de las frutas y verduras.
Algunos de nuestros casos de éxito
Nuestro equipo de Ingeniería se involucra en proyectos del sector agroalimentario ofreciendo soluciones personalizadas que se adaptan a las necesidades específicas del cliente. Ejemplo de ello, fue nuestra participación en la construcción de la planta de ORNUA en Ávila, una industria dedicada a la fabricación de queso Mozzarella, queso fundido y sus análogos.
El proyecto abarcó las obras de edificación, equipamiento e instalaciones necesarias, así como la creación de un área específica de recepción y descarga de materia prima que permite, además, aplicar técnicas de envasado en atmósfera modificada. Además, se dotó a la planta de un área logística con almacenes de seco, refrigerados, congelados, zonas de preparación de pedidos y muelles de expedición, logística inversa y lavado.
Además, nuestros ingenieros han aplicado tecnologías similares a otros proyectos de algunos de nuestros clientes como las líneas de esterilización en industrias lácteas en el caso de la planta de LIASA situada en Curtis, o la puesta en marcha de un almacén automático de congelados para industria de panificación, como fue el caso de la ampliación de la planta de Monbake.
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Convertimos ideas en proyectos ofreciendo servicios profesionales en el ámbito de la Ingeniería, la Consultoría para la Innovación y la Automatización y Digitalización.






