
La segunda convocatoria del PERTE Agro es inminente
El Ministerio de Industria y Turismo ha anunciado que, durante el próximo mes de agosto, se publicará la orden de bases reguladoras y la segunda convocatoria del PERTE Agroalimentario, dotado con 100 M€.
Se trata de un conjunto de medidas para la puesta en marcha de proyectos estratégicos para la recuperación y transformación económica que contribuyan a reforzar el desarrollo de la cadena agroalimentaria y dotarla de las herramientas necesarias para afrontar los retos medioambientales, digitales, sociales y económicos de la próxima década.
Esta segunda edición se apoya así en la experiencia de la primera convocatoria del PERTE Agro que adjudicó 182 M€ a 13 proyectos tractores de la industria agroalimentaria que, a su vez, englobaban más de 280 proyectos primarios en los que participan más de 220 empresas, con actuaciones en 14 comunidades autónomas, siendo Cataluña, Comunidad Valenciana y Galicia las que más ayudas recibieron.
En la primera convocatoria, artica+i gestionó exitosamente, en colaboración con la consultora Deloitte, el proyecto tractor del sector del vino denominado GRAPERTE para impulsar la transformación digital y sostenible de la industria vitivinícola, promovido desde la Federación Española del Vino (FEV).
Principales novedades de la segunda convocatoria
La principal novedad que se espera de esta segunda convocatoria del PERTE Agro es que los proyectos sean individuales, abandonando la obligatoriedad de concurrir como consorcio. Una sola empresa, con uno o varios proyectos elegibles, podrá acceder a las ayudas, sin perjuicio de que las empresas puedan contar con el apoyo de terceros para la ejecución de los proyectos.
Además, la concurrencia será simple y no competitiva. Es decir, una vez se abra el plazo de presentación de solicitudes, se irán adjudicando las ayudas por orden de presentación, siempre y cuando sean elegibles en su revisión formal.
Respecto a los proyectos, serán subvencionales las actividades de elaboración, producción o transformación de alimentos, así como la fabricación de bebidas, impulsadas y lideradas por la industria alimentaria (CNAEs 10, 20 y 30) quedando excluidas las actividades desarrolladas por el sector primario (salvo excepciones que requieren un análisis individualizado), operadores logísticos, el sector de la distribución o el canal HORECA. Además, se considerarán excluidos los proyectos que incumplan el principio de no causar un perjuicio significativo al medioambiente (certificado DNSH).
Por parte de la Administración gestora, el objetivo previsto es que el plazo de ejecución de los proyectos sea de dos años a partir de la resolución definitiva de la ayuda y hasta 31 de marzo de 2027. Aunque aún no se sabe con certeza la fecha de publicación de esta segunda convocatoria (se estima para mediados de septiembre), sí es objetivo del Ministerio de Industria y Turismo publicar la resolución de concesión durante este año 2024 para cumplir con el compromiso que el Gobierno de España tiene con la Comisión Europea sobre el cumplimiento de los hitos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
Tipologías de proyectos e intensidad de las ayudas
La convocatoria propondrá tres tipos de proyectos financiables:
- Línea 1 de Investigación, Desarrollo e Innovación en organización y/o procesos.
- Línea 2 de Innovación en Sostenibilidad y Eficiencia Energética
- Línea 3 de Inversión Pyme
Se espera que la convocatoria establezca una ayuda máxima por empresa en forma de subvención, aunque este aspecto está aún pendiente de definición, estimándose que podría alcanzar los 4 M€. No obstante, lo que sí se determina son los presupuestos mínimos financiables que irán determinados por la línea de ayuda y el tamaño de la empresa.
En el caso de Proyectos de I+D+i, el presupuesto mínimo subvencionable para grandes empresas será, según últimas propuestas tras consulta pública y pendiente de verificar en la publicación de las BBRR, de 800.000€ para grandes empresas y 400.000€ para pymes. En el caso concreto de proyectos de innovación realizados por grandes empresas, únicamente serán objeto de ayuda si colabora de manera efectiva con pymes, debiendo asumir ésta un mínimo del 30% del total de los costes subvencionables.
Los proyectos enmarcados en la segunda línea de actuación serán aquellos que contemplan inversiones innovadoras destinadas a la protección del medioambiente y el ahorro energético. En este caso, el presupuesto mínimo financiable para grandes empresas será de 500.000€ y de 200.000€ para las pymes.
Por último, la tercera línea contempla exclusivamente proyectos ejecutados por pymes para la realización de inversiones de aparatos y equipos e intangibles, que formen parte su proceso productivo y que contribuyan a su modernización, con un presupuesto mínimo financiable de 400.000€
En definitiva, aspectos como la presentación individual de los proyectos, la apuesta por las ayudas a fondo perdido por encima del préstamo, la exigencia de un presupuesto mínimo financiable más ajustado a la realidad de los proyectos del sector, el incremento de los plazos de ejecución y la forma de concurrencia simple, son mejoras que permiten avanzar al PERTE Agroalimentario en su camino a convertirse en un instrumento de financiación líder para las empresas y con auténtica capacidad transformadora.
Además, los proyectos deberán encuadrarse en, al menos, alguna de las siguientes prioridades temáticas:
- Economía circular y eco-innovación.
- Descarbonización, eficiencia energética, nuevas fuentes de energía renovable y reducción de emisiones contaminantes.
- Materiales y productos avanzados: proyectos orientados al desarrollo de nuevos productos o mejora de los existentes e innovaciones del proceso productivo.
- Innovación en procesos de calidad y seguridad: nuevas metodologías de ensayos y validaciones. Trazabilidad de proceso y producto.
- Proyectos basados en tecnologías digitales, incluyendo los proyectos destinados a la recogida e integración de diversos parámetros de información de empresas del sector primario con el objetivo de facilitar y promover la interacción e intercambio de información entre agentes a lo largo de la cadena de valor.
GRAPERTE, un caso de éxito
En la primera convocatoria del PERTE Agro, nuestro equipo de Consultoría para la Innovación gestionó parcialmente la presentación del proyecto tractor GRAPERTE para la transformación del sector vitivinícola hacia un futuro más digital y sostenible. Se trata de una iniciativa impulsada por la Federación Española del Vino (FEV) que incluye 11 proyectos primarios en los que participan un total de 19 bodegas y empresas del sector auxiliar vitivinícola, cuyas temáticas se engloban en tres bloques: Competitividad (digitalización), sostenibilidad y trazabilidad. Para su ejecución, el proyecto recibió una ayuda total de más de 5 M€, siendo el 97% de éste en forma de subvención.
GRAPERTE propone así el desarrollo de un sistema integral de digitalización de toda la cadena de valor del vino mediante la implementación de nuevas tecnologías o la investigación de tecnologías disruptivas basadas en blockchain e inteligencia artificial. Esto permitirá rastrear el «viaje del vino» desde el viñedo hasta el consumidor.
De los 11 proyectos primarios que forman parte de GRAPERTE, especial mención a la actuación denominada WINESURE01, impulsada desde la Universidad de Valencia y la empresa tecnológica riojana Laboratorios Excell que, junto a siete bodegas de referencia españolas (Comenge, Martín Codax, Osborne-Montecillo, Terras Gauda, Viña Costeira, Bodegas Bilbainas y Valtravieso) y un presupuesto financiable de más de 1,6 M€, están trabajando con el objetivo de identificar y validar técnicas analíticas microbiológicas de evaluación del vino, contemplando tanto levaduras, como bacterias y mohos, todos ellos considerados como contaminantes.
Además, el proyecto plantea la necesidad de estudiar y definir los niveles poblacionales de riesgo según tipos de microorganismos y propiedades químicas de los vinos: pH, oxígeno disuelto, sulfuroso, azúcares residuales, nitrógeno asimilable, potencial redox, así como el tipo de envase y cierre.
Por último, el proyecto permitirá desarrollar sistemas de trazabilidad microbiológicos que detecten posibles alteraciones en los vinos terminados, así como algoritmos útiles que faciliten el proceso de toma de decisiones al enólogo.
Sin duda la experiencia acumulada en la gestión de este tipo de convocatorias constituye una garantía de éxito para aquellos clientes que decidan depositar su confianza en artica+i en la tramitación de este tipo de solicitudes a través de nuestras áreas técnicas de Financiación de la Inversión y Proyectos Nacionales de I+D+i.






